1 jun. 2018

Por el derecho a la vida digna: Parroquia de Chicomuselo




Parroquia San Pedro y San Pablo, Chicomuselo, Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. 27 de Mayo de 2018.
Día de la Unidad.

A LOS DISTINTOS NIVELES DE GOBIERNO
A LA SOCIEDAD CIVIL ORGANIZADA DE MÉXICO Y DEL MUNDO
A LOS ORGANISMOS NO GUBERNAMENTALES DE DERECHOS HUMANOS DE MÉXICO Y DEL MUNDO
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
A LAS DISTINTAS DENOMINACIONES RELIGIOSAS
A LOS HOMBRES Y MUJERES DE BUENA VOLUNTAD.


El futuro de la humanidad está fundamentalmente en la capacidad organizativa de nuestros pueblos y en sus manos que riegan con humildad este proceso de cambio” Papa francisco

Que todos sean uno, como tú Padre, estas en mí y yo en ti. Que ellos también sean uno en nosotros para que el mundo crea que tú me has enviado”. (Jn. 17,21),

El día de hoy mujeres, hombres y niños caminamos juntos para continuar celebrando con fe y esperanza la Santísima Trinidad que representa la unidad en nuestras comunidades, como Parroquia y con el propio Cristo, que con su ejemplo de entrega, amor y comunión con el Padre y el Espíritu Santo, logró la salvación eterna para todas y todos nosotros.

A pesar de este llamado que Jesús nos hace y de las palabras del Papa Francisco que confía en la capacidad organizativa de nuestros pueblos, vemos un país dividido por intereses políticos y económicos promovido desde las organizaciones sociales, empresas y otros sectores de la sociedad, sobre todo en esta coyuntura electoral donde los principales partidos aprovechan la marginación de los pobres para condicionar sus votos, ofreciendo diversos regalos olvidándose de las verdaderas necesidades de las comunidades, solo les interesa el poder, no la vida del pueblo.

La situación local como nacional no mejora, al contrario va en aumento, proliferación de bares y cantinas, más delincuencia, prostitución, desintegración familiar, violencia, pobreza, enfermedades, falta de procuración y administración de justicia por parte del estado, narcotráfico, esta situación ha ocasionado que algunos grupos y comunidades enteras promuevan acciones para hacer justicia por su propia mano.

La militarización en la región fronteriza con el pretexto de controlar el flujo migratorio proveniente de Centroamérica responde a los intereses de países poderosos como Estados Unidos e implica graves violaciones a derechos humanos a la población local y de paso, como es el caso del municipio de Chicomuselo donde vemos un incremento de la presencia militar. Por tal razón, el estado promueve la ampliación de las facultades de las fuerzas federales, como es el caso de la Ley de Seguridad Interior rechazada por amplios sectores en nuestro país y por diversos organismos internacionales

La imposición de programas, proyectos, leyes, entre otros, sin el consentimiento libre, previo e informado, mantiene a la sociedad indignada, La insistencia de diversas empresas para el control y saqueo de los recursos naturales como el agua, bosques, minas, entre otros, mantiene a las comunidades preocupadas y atentas ante cualquier agresión.
La negligencia de las instituciones, los intereses políticos y económicos, las reformas constitucionales, los tratados internacionales que nuestro país ha celebrado con países poderosos, facilitan el proceso para que las empresas trasnacionales se apropien del aire, del suelo, del subsuelo y de la vida misma de las comunidades, generando resentimiento en los habitantes que intentan defenderse de estos atropellos.

La falta de empleo, el aumento al precio de la gasolina, la energía eléctrica, y todo lo relacionado con la canasta básica y los precios bajos de los productos del campo genera más descontento en las comunidades, esta es la política del gobierno y las empresas para que los campesinos abandonen sus tierras y las grandes empresas aprovechen esta debilidad para ocupar el territorio de nuestros pueblos.

Ante todo esto, los pueblos más pobres, que somos los más desfavorecidos y las víctimas preferidas de las estructuras dominantes, estamos llamados a defender la vida, como es el agua, los bosques, los recursos naturales, la biodiversidad, la salud, la tierra y el territorio frente a la voracidad depredadora del sistema capitalista. 
 
Diversas voces desde distintas partes de nuestro estado, país y del mundo han denunciado las violaciones a los derechos de nuestros pueblos, quienes reivindican su derecho a una vida digna frente a cualquier proyecto que amenace a sus tierras y territorios, la respuesta de los gobiernos en los distintos niveles ha sido el silencio; no hay respuesta sino represión y muerte ante estos gritos de justicia.

Frente a este panorama la Iglesia no puede quedar callada ni indiferente como espectadora, sino que tenemos el compromiso de cuidar y defender la vida de nuestros pueblos porque ahí está el proyecto de Dios, por eso siempre estaremos atentos, denunciando las injusticias que se cometen en contra de nuestros hermanos. Las comunidades piden que se respete el derecho a la justicia implementando mecanismos propios de acuerdo a sus usos y costumbres. 
 
Como iglesia, nos sumamos a las muestras de unidad promoviendo un cambio real desde nuestra propia persona, familia y comunidades, promoviendo la búsqueda de acuerdos para solucionar los problemas sociales siempre que sean por medios pacíficos y respetando los derechos de los y las demás.

Lamentamos que ante la falta de capacidad del gobierno en sus distintos niveles para atender las demandas de la ciudadanía se susciten enfrentamientos entre mismos compañeros poniendo en riesgo la vida de muchas personas.

Apoyamos y saludamos al Movimiento en Defensa de la Vida y el Territorio (MODEVITE) En las parroquias de Chilón y Sitalá de la zona tzeltal, de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, quienes han decidido como pueblo, caminar sin la intervención de partidos políticos y en adelante gobernarse bajo el gobierno comunitario, por lo tanto, son bienvenidas todas las iniciativas que buscan la transformación del municipio, estado y país con una estructura y un modelo económico y político propio.

Reconocemos que solo con la unidad y la participación activa y responsable de todos y todas lograremos la transformación de nuestra sociedad, por lo tanto hacemos el llamado a todos y todas como lo exhortan en su carta nuestros obispos de Chiapas a participar activamente en la construcción de la verdadera democracia que nuestro país necesita.

¡¡¡ VIVA EL DÍA DE LA UNIDAD ¡¡¡
¡¡¡ VIVA LA PARROQUIA SAN PEDRO Y SAN PABLO ¡¡¡
¡¡¡ VIVA LA DIÓCESIS DE SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS ¡¡¡
¡¡¡ VIVA LAS COMUNIDADES ORGANIZADAS. ¡¡¡