13 ago. 2010

palabra de padre de Tatiana Trujillo sobre el caso del asesinato de su hija.

LA DECLARACIÓN DE ELMAR

Por Baldemar Trujillo Guerrero

Padre de Tatiana.

Del recorrido que hace en su declaración llegamos en donde él manifiesta que le tiene miedo a las armas de fuego. Que en el momento más sublime del crimen ella extrae una pistola de su bolsa y lo amenaza, él se defiende y de repente, se dispara, ella cae y él se da cuenta que ya está muerta. El no se queda para dar fé de lo que pasó por miedo a la familia de ella: amenazadores, rebeldes y zapatistas. Todo dicho pero al revés.

Claro que la verdad es otra a lo que él dice pero en sentido contrario.
De lo primero de que él le tiene miedo las armas, sabe bien que como diputado tuvo que portar una pistola oficial, que cuando terminó su gestión ya no lo entregó, se la quedó.

Se acostumbró a portarla atrás del cuerpo para no ser visible. A veces en sus carros o si no en la maleta, como cuando fue a la selva. O en su casa, en el buró, en el tocador o en el ropero.

La utilizó en sus momentos de estar bajo los efectos del alcohol y cuando maltrataba a mi hija, nada más.

¿Sobre el miedo?, ella era víctima del miedo, a los golpes, a los jalones de cabello y amenazas con la pistola.

¿Miedo a mi familia? Él es parte nosotros y nos conoce a todos, si nos hubiera tenido miedo no hubiese hecho lo que hizo.

¿Miedo a los zapatistas? Ellos tienen sus estancias conocidas a nivel nacional para hacer justicia de que los crímenes o delitos no queden impunes; prácticamente es lo que debe hacer la procuraduría que desgraciadamente a veces la justicia se lo dan al mejor postor.

Ahora que mi hija está muerta, se le quiere estigmatizar como si ella fuera culpable de su propia muerte, injustificado señalamientos y solicitando su exhumación.

Si por alguna razón él queda libre, será irresponsabilidad de la autoridad y una ofensa grande a la sociedad que demanda justicia y seguridad.