Las Parroquias de San Pedro y San Andrés llaman a la reunificación de los pueblos de Santa Martha y Magdalena-Aldama.

 


San Pedro, Chenalhó, Chiapas, México, a 16 de diciembre de 2020.


AL Pueblo de Santa Martha Chenalhó

Al Pueblo de Magdalena, Aldama

A la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas

A los Creyentes de las Iglesias Cristianas

A los medios de comunicación

A los tres niveles de Gobierno

A la opinión pública



Vendrá a visitarnos de lo alto un sol naciente,

Cristo el Señor, para guiar nuestrospasos por el camino de la paz”.

Lc, 78-79



Hermanos: En este tiempo, en el que esperamos Al que ha de venir, vendrá sin tardar, y ya no tendremos nada que temer, porque Él es nuestro salvador Cfr.He 10, 37. Los Consejos de las parroquias hermanas San Pedro y San Andrés Apóstoles junto con los Agentes de Animación y Coordinación Pastoral (Accp’s), cada día vemos con más dolor y preocupación la realidad que se vive en Santa Martha y Magdalena-Aldama y como servidores de las dos parroquias, defensoras de los derechos de Dios queremos y oramos para que esta espera de Jesucristo, llegue a sus corazones.



Conocemos la historia del error que hace 45 año, cometió la reforma agraria hoy Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) un error que los gobiernos, incluido el actual, no ha sido capaz de reconocer, menos de pedir perdón y corregir de fondo, más aún lo ha hecho más grave falsificando la verdad con dinero.



Aunque hemos levantado la voz, en otras ocasiones, somos conscientes de que el conflicto se agrava, y no podemos callar indiferentes al sufrimiento de hombres, mujeres y niñ@s causado por la tensión, el miedo y el riesgo de alimentar su corazón de odio contra “el que considera enemigo” y el deseo de venganza.



¡Grita con fuerza y sin miedo, levanta tu voz como trompeta y denuncia a mi pueblo sus pecados! Is 58,1



Como Caín con Abel Gen, 4, 9, la brutalidad de sus acciones, han regado con sangre la tierra que pertenece a las nuevas generaciones y viciado el ambiente de ambos pueblos saturándolo de una violencia que hace necesario una reflexión, un diálogo y un acuerdo que los impulse a responder, a un conflicto que se ha complicado con la inseguridad, la violación al derecho mas sagrado que tenemos las personas, como es el derecho a la vida, un diálogo en el que se hable con la verdad, porque nos preguntamos ¿de qué han servido las mesas de dialogo, los convenios firmados, si están teñidos con la sangre de los heridos y los muertos de los dos pueblos? Creemos que las heridas de ambos pueblos no se justifican, tampoco se solucionan matándose entre hermanos.



Reconocemos que los dos pueblos son víctimas, ¿de un odio compartido?, porque día con día se escucha el fuego cruzado, acaso ¿se han convertido en esclavos del poder de las armas? ¿del poder del dinero? ¿de sus propios intereses y no de sus respectivos pueblos? ¿No les duele el sufrimiento, el miedo que tiene la gente de salir a trabajar, los heridos y los muertos? ¿Tan ciegos están?



Nosotros creemos que la solución de fondo parte del amor verdadero, que sana y cura las heridas. Porque No se trata de amar y perdonar al que nos ama, sino a los enemigos, a los que nos han hecho sufrir (Cfr Lc 6, 27-32).



Pensamos que una digna solución al problema creado por el gobierno, solo se puede llevar a cabo, si los acuerdos los tejen juntos víctimas, victimarios y autoridades: las victimas, porque sufren las consecuencias del fuego cruzado y el riesgo de ser alcanzados por balas dirigidas y/o perdidas como la que alcanzó a la hermana Ma. Isabel Hernández Rea; ellas crean las relaciones comunitarias y podrían desde sus raíces cooperar con la restauración de la confianza, el respeto perdido y la reunificación de los dos pueblos. Las autoridades tienen la obligación de defender los derechos de los dos pueblos, y los victimarios porque también tienen dignidad y de otra forma no se llegará a la paz.



Por qué ¿cómo confiar en instituciones que fabrican delitos y administran conflictos que han demostrado por 45 años que no sirven al pueblo, sino que se sirven de él? Que prevalece la impunidad e intereses ocultos.



Hermanas y hermanos, les queremos recordar que cada día Dios nos ofrece la oportunidad de vivir una etapa nueva, donde la esperanza de poder compartir las fiestas patronales, la amistad, la ayuda mutua, no depende de soluciones externas, sino de sus propios diálogos y acuerdos, no caminan solos, todos nos necesitamos, tengan la oportunidad de que el amor y el apoyo de unos con otros es lo que traerá la armonía perdida a los dos pueblos hermanos.



Está comprobado que la raíz de todos los males, es el amor al dinero” 1 Tim 6, 10 Las soluciones basadas en el dinero, y obras públicas, no servirán de nada sino se tiene en cuenta a las viudas, huérfanos, heridos y demás afectados por el conflicto.



A los tres niveles del gobierno les decimos que ¡Urgen! Soluciones consensadas, que pasen de la indiferencia a las víctimas, a tomar en cuenta su palabra, que visibilicen y que sirvan a la justicia.




Fraternalmente


La voz de los Consejos y los Agentes de Animación y Coordinación Pastoral, de la Parroquias de San Andrés y San Pedro Apóstoles.



Firmas que avalan el comunicado de las Parroquias de San Andrés y San Pedro Apóstoles de fecha 16 de diciembre de 2020.



Parroquia de San Pedro Chenalhó, Diócesis de San Cristóbal de Las Casas.



Bernardino Hernández Narciso Díaz Pérez Marcos Gómez

Diácono Coordinador Ministro




Domingo Pérez G. Miguel Pérez Santis Sebastián López Pérez

Coordinador Secretario Tesorero




Mariano Pérez Vásquez

Presidente



Parroquia de San Andrés, Diócesis de San Cristóbal de Las Casas.



José Alfredo López H. Joel Padrón González

Vicario Párroco



María Celia Guadalupe Rojas Chávez Catarina Sánchez Núñez

Hna Del Divino Pastor Hna Del Divino Pastor



Enrique Sánchez Díaz María de la Luz Rodríguez López

Párroco Agente de Pastoral

 


 


 

Foto: @Luis Enrique Aguilar

 

 

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