13 sept. 2011

Informe de la Brigada de Observación y Solidaridad -Caracol I (Realidad) Madre de los Caracoles del Mar de Nuestros Sueños


BRIGADA DE OBSERVACIÓN Y SOLIDARIDAD CON LAS COMUNIDADES ZAPATISTAS
DEL 27 DE AGOSTO AL 3 DE SEPTIEMBRE
 
Caracol I La Realidad



Agresiones y hostigamientos

En el caracol La Realidad, la Junta del Buen Gobierno nos relató cómo en la construcción de autonomía que los zapatistas llevan a cabo, están sufriendo distintas agresiones y hostigamientos por parte del gobierno. Nos cuentan que están siendo provocados por la gente de otras organizaciones, y por los mismos campesinos que son orientados por el gobierno municipal, estatal y federal.

En la comunidad “Che Guevara” los conflictos comenzaron a mediados de 2005. El señor Guillermo Galvez Pinto junto con Silvano, y la señora Carmela Ortiguera, todos ex zapatistas, empezaron a organizar a otros ex compañeros para ver la forma de recuperar las hectáreas que les tocaba trabajar cuando eran miembros de la organización. En este terreno habitan 8 familias zapatistas, que están conformadas por 7 hombres, 9 mujeres y 20 niños. Los agresores empezaron a cortar y robar el café de los compañeros, y no solamente el maduro, sino también el verde, con la finalidad de que la cosecha se pierda por completo. Con el tiempo, comienzan a incrementar el número de provocadores, también aparecen amenazas con armas blancas, como machetes y cuchillos, y a arrojar piedras acompañados de insultos. Las últimas agresiones se registraron cuando los señores Ángel y Guillermo Galvez Pinto andaban armados en el terreno zapatista de una extensión de 30 hectareas. Un día los compañeros fueron a limpiar el terreno de la organización. Mientras estaban trabajando aproximadamente a unos 75 metros, Ángel y Olegario (padre e hijo) dispararon al aire con un arma de fuego calibre 38 y un rifle, como forma de intimidación. Se puso un alambrado para dividir terrenos zapatistas de los que no lo son. Sin embargo estos señores mueven el alambrado para acortar espacio, diciendo que no van a respetar lo acordado. La Junta informa que los líderes que llevan adelante las agresiones pertenecen a partidos políticos oficiales. Este conjunto de amenazas sistemáticas hacia los compañeros, es la forma que encuentran para que los zapatistas en desánimo abandonen la lucha, ya que los agresores contratan a personas para aparentar que la fuerza que éstos poseen es mayor que la de los zapatistas. Las agresiones previamente descriptas son el presente de las comunidades. Se acerca la cosecha de café y los compañeros ya están amenazados de un nuevo intento del despojo del fruto de sus cafetales, siendo éste su principal medio de subsistencia. 

En la comunidad Monte Redondo, municipio frontera Comalapa que además limitan con el municipio autónomo Tierra y Libertad, nuestros compañeros están pasando una situación de duros hostigamientos. Son actualmente seis familias zapatistas las que habitan allí. Las agresiones y el hostigamiento comenzaron con el robo del fruto del trabajo y el despojo de la tierra entrando sin permiso alguno a cortar las plantas de café que siembran en aquella comunidad y al igual robando el café de sus cultivos. De esta forma se fueron adueñando de las tierras que tenían ellos y que trabajaban, y cuando se metían o reclamaban, llegaban las amenazas.

Una de las agresiones más recientes se da el 12 de marzo de 2011, un tal Evelio Domínguez Rodas desalambro un parte que tenia nuestra compañera Alba Palacios de León. Entonces la compañera tuvo que volver a poner el alambre. Y este señor lo vuelve a quitar y se lo lleva a la casa. El 27 de junio de 2011 se vuelven a meter en el terreno de la compañera Alba Palacios de León alrededor de doscientas personas con el propósito de cortar más de cinco mil matas de café. Unas mil matas las desplantaron y las llevaron a sembrar en terrenos de las autoridades ejidales. De manera desproporcional se ha venido hostigando a nuestros compañeros para que claudiquen de la lucha zapatista. Otra situación grave fue la detención arbitraria cometida recientemente el 12 de abril del año en curso cuando el compañero Patricio Domínguez podaba su cafetal. Andaba trabajado su terreno porque necesitaba leña para su casa, acompañado de su cuñado de nombre Bersaí. Llegaron las autoridades del comisariado ejidal cuyos nombres son Emar Sánchez Carrillo, Hernán de León Osorio, Miguel de León, Oscar Méndez Robledo y las policías del ejido la señora Emma Vásquez, Corvel Pérez Aguilar y Paco Vásquez, entrando a el cafetal de Patricio Domínguez le detienen por el hecho de podar los gajitos de sus árboles. En ese momento la autoridad fue a traer a un señor que se llama Gilberto Vázquez con una motosierra, con el propósito de talar por completo los arboles que estaba podando el compañero, cortando así 8 árboles que estaba ahí en el cafetal y cuya madera fue llevada a la cancha publica, para entonces acusarlo de ser el responsable de la madera que estaba cortada y posteriormente llevarlo a la cárcel. La acusación del delito formulada por las autoridades llevo a que el compañero Patricio Domínguez estuviera dos meses en la cárcel, con una tentativa de permanecer hasta 9 años con la complicidad del presidente municipal. Esto con la finalidad de apropiarse de sus tierras. 

Finalmente se recurrió al apoyo de derechos humanos. Las condiciones en las que estuvieron privados de su libertad (Patricio y Bersaí), fueron las más humillantes y bajo tortura física y psicológica, ocasionando severos daños físicos por la inhumana forma de tenerlo detenido en celdas muy pequeñas para hasta treinta personas con la restricción de moverse y en el caso de hacerlo se le golpeaba.

Otra de las agresiones se presento en el terreno del compañero Carmelino también de Monte Redondo, donde limpiaron una parte de su cafetal y dañaron a las plantas de café. Y una parte resembrada de 1000 plantitas, las mismas autoridades las arrancaron y se las llevaron para replantarlas en sus terrenos. El 15 de agosto se recibieron amenazas de quema a algunas casas de los compañeros de Monte Redondo. Los responsables son de nuevo Emar Sánchez Carrillo, ex comisariado ejidal, militante del PRD, Filadelfo Hernández Ramírez, secretario del comisariado, Miguel de León Morales, consejo de vigilancia, Eutinio Méndez Aguilar, consejo de vigilancia, Hernán de León, agente municipal. Esta es la lista de personas que encabezan estas agresiones.

Otra agresión registrada fue la de un señor de nombre Conrado Domínguez, militante del PRD, quien tenía ocupado una hectárea de terreno de uno de nuestros compañeros. En marzo de 2011 vende el terreno en cincuenta mil pesos a un tal Evelio. Este dinero se lo quedó Conrado, sabiendo que este terreno no es de él. Y ahí empieza nuevamente el conflicto porque este Evelio considera que el terreno es de él, ya que lo compró. Todas estas provocaciones las sufren nuestros compañeros y las instancias gubernamentales no hacen nada al respecto. Cada vez las agresiones de incrementan.

Antecedentes en la construcción de la autonomía zapatista
En el relato de la Junta de Buen Gobierno los compañeros mencionan constantemente que para sus condiciones de vida hay un antes y un después. Este antes y después está determinado por el levantamiento armado de 1994. Previamente los compañeros cuentan que en lo que respecta a las aéreas de salud, educación, territorialidad, trabajos colectivos, condición de las mujeres y justicia, la situación dentro de sus comunidades era muy marginal, siendo cotidianos los problemas de violencia, racismo, violaciones, pobreza. 

En tanto que no se permitía a los indígenas el acceso a la educación. Existía mucha discriminación por sus raíces. Cuando se pudo acceder a la educación, además de ser mal dada, el trato por parte de los maestros era una forma de intimidación, había maltrato físico y psicológico. Algo muy similar ocurría con la salud, donde las comunidades no tenían acceso a ella. Morían por enfermedades curables, no tenían hospitales ni médicos.

Desde enero del 94, los pueblos zapatistas están transitando un camino de construcción nuevas relaciones sociales, los cuales se perciben tanto al interior de las comunidades como con la forma de vincularse con otros pueblos no zapatistas. Estos avances se ven reflejados de la siguiente manera.

Avances en la construcción de la autonomía zapatista
Salud
Desde el levantamiento armado, en la construcción de su autonomía, los zapatistas han tomado la salud en sus manos, combinando las plantas medicinales con medicina de patente. Desde entonces, los pueblos zapatistas cuentan con promotores, parteras, hueseros, casas de salud, laboratorio de herbolaria y una clínica en San José del Río, municipio autónomo de San Pedro de Michoacán, en la cual se cuenta con laboratorio de análisis clínicos, urgencias, enfermería, ultrasonido, consultorio dental, una ambulancia, y esté año, con el laboratorio de prótesis dental.

En la clínica se realizan cada tres meses jornadas de cirugía, de las cuales se han efectuado ciento trece operaciones, todas con éxito.

La comisión de salud del caracol la Realidad cuenta con coordinadores municipales y de zona, quienes se capacitan constantemente. Cuentan con dos libros que sirven de manual. Uno es: “Cultivando el saber de la medicina tradicional de los pueblos indígenas, herbolaria (primera edición)” y “El nuevo amanecer de los pueblos indígenas, la otra salud autónoma zapatista (segunda edición)”.

Con la salud autónoma se trabaja una política de prevención promovida desde las mismas comunidades. En la construcción de la otra salud, los y las zapatistas entienden que la misma es un derecho universal, por ello se atiende a todas las personas por igual, sean zapatistas o no. Los promotores remarcan que en el aspecto de salud, no hay nada terminado, sino que es un aprendizaje continuo.

La otra educación
A partir del 94 la educación es vista como una de las primeras necesidades y una de las principales demandas. Nace en la autonomía zapatista la Otra Educación. Ésta se imparte en base a las necesidades de las comunidades, se forma a los alumnos para desempeñar cargos, para trabajar, para las actividades de la vida cotidiana y para recuperar las costumbres y tradiciones de sus pueblos. Ésta forma de educación es colectiva, se trabaja de manera totalmente distinta al sistema establecido por la Secretaría de Educación Pública. A quienes la imparten no se les llama maestros, se les denomina promotores de la educación, ya que su función es promover el desarrollo del conocimiento. Así el conocimiento se construye entre el promotor y el niño. 

Los promotores de educación de la realidad se encuentran ya en la sexta generación. Ellos realizan un encuentro cada 6 meses, en el cual se evalúa y se planea una guía general que cada promotor adapta de acuerdo a las necesidades y particularidades de los pueblos y sus costumbres, dependiendo del acuerdo interno de cada comunidad. 

En la otra educación no se trabaja por grados académicos, la formación de las niñas y niños se evalúa a través de niveles (prenivel, 1ero, 2do y 3er nivel). No se califica el trabajo, sino el aprendizaje; es decir, que lo que importa es que aprendan y obtengan los conocimientos. Los temas que se trabajan e imparten surgen de las necesidades del pueblo, son propuestos y discutidos por todos y todas. Estos temas son: Vida y medio ambiente, Lenguas, Matemáticas, Historia e Integración. Los tiempos y horarios son acuerdos internos de cada comunidad.

En la admisión a las escuelas, no se hace distinción entre niños y niñas zapatistas y los que no lo son. La educación es obligatoria hasta los 15 años, a partir de ahí cada quién puede elegir alguna ocupación al servicio del pueblo. 

En la autonomía zapatista la educación es totalmente gratuita y los promotores no reciben dinero por su trabajo, lo hacen por consciencia y para servir al pueblo. Cada familia se siente con el compromiso de mandar a sus hijos a la escuela. La autonomía zapatista tiene entre sus principales objetivos en cuanto a educación contar con una escuela en cada comunidad.

Territorio
Una de las estrategias de contrainsurgencia que mas desarrolló el mal gobierno es la construcción de carreteras. En este último tiempo, está dentro de estos planes la pavimentación de la carretera que va de Guadalupe Tepeyac a San Quintín. Desde la Junta de Buen Gobierno se tiene la idea de que las carreteras son necesarias para que las comunidades tengan una mejor vida, si bien se tiene presente la amenaza militar. Es la misma JBG la que tiene que autorizar la creación de nuevas carreteras en territorio controlado por el zapatismo; en este caso, cobrando un impuesto hermano a las empresas constructoras (el diez por ciento del monto total invertido), como así también a las diversas empresas que extraen recursos. 

Por ejemplo, en la carretera que va de Las Margaritas a San Quintín, es la JBG la que autoriza el paso de transportes de gente y mercancías, diferenciando el permiso a utilizar el camino según sea trabajo colectivo o individual (sea una familia, una comunidad, una cooperativa, o un individuo).

Mujeres
La construcción de la autonomía ha permitido que aumente la participación política de las compañeras en las asambleas, en la JBG, como promotoras de educación y de salud y en los distintos cargos de autoridad. La palabra de la mujer y del hombre es valorada por igual. 

Además las mujeres que tienen cargos de autoridad han venido desarrollando el BANAMAZ (Banco Autónomo de las Mujeres Autoridades Zapatistas), que ayuda con préstamos a los trabajos colectivos y a las cooperativas de mujeres. A quienes se les otorgue el préstamo solamente pagan un dos por ciento pero sin ningún interés (esto es porque el dinero se va devaluando cada vez y así para mantener el fondo). Es un banco que está organizado y administrado por las mujeres autoridades zapatistas.

Trabajos colectivos
Los trabajos colectivos que actualmente están desarrollando los compañeros de las comunidades de La Realidad son: hortalizas, maíz, frijol, café, panadería, fábrica de cloro, ganado, tiendas, granjas de pollo, piñales, artesanías, pesca. El tiempo para realizar estos trabajos colectivos depende de cada comunidad o municipio. Los trabajos colectivos están en proceso de construcción siempre de acuerdo a las necesidades de los pueblos y de la lucha zapatista.

La otra justicia
La otra justicia atiende a conflictos tanto de zapatistas como de no zapatistas. Antes de que entre un caso en la Junta de Buen Gobierno se tiene que buscar arreglo en la comunidad y luego una investigación que tiene que llegar a un Consejo Autónomo. Si es muy fuerte el problema pasa en segundo lugar al municipio y posteriormente a la Junta para darle una solución. Es importante esta otra justicia, debido a los antecedentes que existen sobre los problemas que falsamente acusan a los compañeros zapatistas, como el caso de Patricio de Monte Redondo. 

La aplicación de la justicia es lo que se acuerde entre la autoridad de la comunidad autónoma y el compañero o compañera que tenga que cumplir su castigo. Dicho castigo se da es de acuerdo a la falta cometida por el compañero o compañera y su cumplimiento es en beneficio de toda la organización. Quien tiene que cumplir su castigo no es maltratado, sino que tiene que respetar trabajos voluntarios de seis de la mañana a dos de la tarde dentro del Caracol, luego tiene derecho a alimentación y tiempo libre sin ser encarcelado.

Además, las comunidades zapatistas controlan y prohíben el tráfico de indocumentados, de madera y de drogas. 

La resolución de conflictos entre los pueblos zapatistas y los no zapatistas se busca que sea por medio del acuerdo y del dialogo, si bien sufren muchas amenazas y agresiones. Pero en caso de que el grupo agresor se muestre intransigente, las comunidades zapatistas realizan movilizaciones de solidaridad para con sus compañeros. Así como también denunciando públicamente los hostigamientos de que son víctimas, a través de organizaciones de derechos humanos y compañeras y compañeros de la Otra Campaña.

Proyectos autónomos
En enero de 2008 se conformo el BANPAZ (Banco Popular Autónomo Zapatista), que funciona para préstamos cuando los compañeros están enfermos y necesitan dinero para cubrir los gastos. Este ahorro se presta solamente para compañeros zapatistas. Los fondos del BANPAZ surgieron gracias al impuesto hermano que se cobra a las empresas constructoras que invierten en carreteras. Si el compañero que solicitó el préstamo no ha podido pagar a los 6 meses se le pide a la autoridad local que le extienda un plazo de 3 meses más. Para acceder a estos recursos, el compañero tiene que traer un comprobante que tiene que certificar el promotor de salud si es que está enfermo. Al igual se le cobra un interés del dos por ciento.

Un proyecto a largo plazo que tienen las comunidades zapatistas es la reforestación de las tierras que fueron explotadas por los antiguos finqueros. La reforestación vendría a ser según las necesidades de cada comunidad y con las diferentes especies de árboles que crecen en cada región.


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