26 nov. 2016

No más violencia contra las mujeres





San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, a 25 de noviembre 2016

COMUNICADO DEL MOVIMIENTO DE MUJERES, PUEBLOS Y ORGANIZACIONES EN DEFENSA DEL TERRITORIO

Al gobierno de Chiapas, Tabasco y Guerrero

A las mujeres de los pueblos, colectivos y organizaciones sociales

A los pueblos organizados

A las organizaciones civiles y de derechos humanos

A la sociedad civil

A los medios de comunicación independientes

Nosotras, mujeres y hombres reunidas en la Tercera Asamblea del Movimiento en defensa de la tierra, el territorio y por la participación y el reconocimiento de las mujeres en la toma de decisiones venimos desde diferentes comunidades de Chiapas, de distintas partes de México, para reunirnos nuevamente en el marco del Día Internacional de Lucha Contra la Violencia hacia las Mujeres. Durante dos días nos reunimos en el CIDECI-UNITIERRA para compartir información y denuncias, pero también propuestas y alternativas para defender nuestras tierras, territorios y organizarnos como mujeres ya que afrontamos el mismo sistema neoliberal y patriarcal.

Por ello denunciamos al gobierno de México en sus tres niveles que, en complicidad con empresas transnacionales, son responsables de:

Legalizar el despojo a través de reformas estructurales, como la energética, y de los proyectos neoextractivistas como carreteras, minerías, represas, y monocultivos. El despojo es una violencia contra nuestros pueblos y contra las mujeres, por eso, “las heridas a la tierra son heridas a nuestro cuerpo”.

Destruir formas colectivas de vida a partir de impulsar la privatización y despojo del agua, el saqueo de los minerales, y la tala de bosques.

Promover y alimentar el divisionismo al interior de nuestros ejidos, comunidades y organizaciones a través de proyectos y compra de líderes.

Tolerar la violencia contra las mujeres al no tutelar nuestros derechos, como el de tener una vida libre de toda violencia. Un ejemplo es la declaración parcial de la alerta de género para Chiapas.

Criminalizar la protesta social y reprimir a quienes resistimos a los proyectos neoextractivistas de muerte. Para esto, el gobierno en sus tres niveles realiza un mayor uso de la fuerza pública, cometiendo violencias físicas, psicológicas y sexuales en contra de quienes nos organizamos y manifestamos, persiguiéndonos, amenazándonos, encarcelándonos, e incluso asesinándonos. Provocando miedo, terror e inseguridad.

Tolerar al crimen organizado, que realiza el tráfico de drogas y personas, y también nos amenaza y asesina porque tiene los mismos intereses económicos de despojarnos de nuestros territorios para privatizarlos y explotarlos.

Por lo anterior exigimos al gobierno, a las autoridades ejidales y comunitarias, y a la sociedad civil:

Que respeten los derechos de las mujeres de manera plena, para vivir libres de violencia, tener tierra realmente, contar seguridad de que no se nos despojará de nuestros territorios, y participar en la toma de decisiones en nuestras comunidades.

Que cesen los feminicidios, la violencia feminicida; que se libere a las mujeres indígenas y no indígenas que han sido injustamente presas

Que el gobierno respete y haga valer la libre determinación y autonomía de los pueblos, y que deje de alimentar la división comunitaria, la cooptación y compra de líderes.

Al gobierno y a las empresas transnacionales que dejen de perseguir, intimidar, y asesinar a quienes defendemos nuestras tierras y territorios.

Al gobierno y a los medios de comunicación privados, que dejen de criminalizar la protesta social. No somos criminales, somos mujeres y hombres defendiendo nuestros derechos, nuestras tierras y territorios, que es donde vivimos y queremos seguir viviendo en respeto a la madre tierra.

Ante este panorama, declaramos que:

A pesar de toda la violencia que vivimos, somos las mujeres las que vamos al frente, las que resistimos, las que luchamos y seguiremos luchando hasta que en nuestras comunidades y ejidos se reconozcan nuestros derechos, nuestro trabajo, nuestra organización y movilización.

Es necesario unir nuestras luchas y movimientos, porque son como los ríos, que queremos correr libres, y encontrarnos con otros ríos para que el caudal de nuestro movimiento sea más fuerte.

Que como integrantes de la Campaña Popular Contra la Violencia Hacia las Mujeres y el Feminicidio estamos en Alerta Ciudadana Permanente para vigilar y exigir al gobierno seguridad para la población, que de inmediato ponga fin a la impunidad, y tome medidas asertivas de prevención ante la violencia feminicida, las desapariciones y la extorsión que padecemos las mujeres y especialmente las migrantes centroamericanas.

Apoyamos a las luchas que sostienen las y los compañeros del CECOP contra el proyecto de La Parota en el estado de Guerrero; saludamos a las mujeres de Santiago Tilapa, Estado de México que resisten frente a las mineras; a las y los compañeros de la Red Junco, de Centla, Tabasco, que ejercen su derecho a la información; nos sumamos a los y las compañeras del MAPDER, REMA en la lucha contra el modelo extractivo y reconocemos a nuestras compañeras de la Costa, de la región Norte y de la Casa de la Mujer Ixim Antsetik de Palenque que han compartido sus luchas en esta Asamblea que nos reúne y fortalece.

Nos sumamos a las exigencias del Movimiento en Defensa de la Vida y el Territorio (MODEVITE) y saludamos la peregrinación del Pueblo Creyente que despierta los corazones y pensamientos de los pueblos animándonos a construir un mundo justo y digno para todas y todos.

Apoyamos la Iniciativa Ciudadana de Ley General de Aguas que impulsan personas, organizaciones y pueblos para conseguir “Agua Para Todas/os, Agua para la Vida”.

Congratulamos la realización del Primer Congreso Feminista de Chiapas que nos convoca a unirnos como mujeres desde los distintos frentes en que luchamos.

Abrazamos los 20 años de caminar del Congreso Nacional Indígena (CNI) que actualmente consulta a sus comunidades de base si están de acuerdo en participar o no, en las próximas elecciones valorando la participación de las mujeres en todos los espacios.

Seguiremos trabajando hasta lograr que nuestros territorios dejen de estar amenazados por el despojo a favor de las empresas mineras, hidroeléctricas, petroleras, de turismo, constructoras de carreteras de cuota, monocultivos y todo lo que viole el derecho de pueblos y violente la vida de las mujeres.

Continuaremos luchando jurídica y políticamente hasta lograr que se reconozca en ejidos y comunidades que la tierra es de toda la familia y no sólo los hombres y que las mujeres tenemos derecho a participar en las asambleas y en las decisiones que nos afectan, incluyendo las que se refieren a nuestras tierras y territorios.

Las mujeres y hombres reunidos en esta Tercera Asamblea al unir nuestras fuerzas como un gran río no nos detendremos, lograremos romper los muros con los que el sistema capitalista patriarcal pretende detener nuestra lucha en defensa de nuestra tierra y territorio. Las mujeres tenemos corazón fuerte y queremos que el caminar de la vida sea “pajal”, es decir, parejo, no queremos que nadie oprima a nadie, que nadie explote a nadie, que nadie violente a nadie, que nadie mate a nadie, que nadie dependa de nadie. Queremos libertad para decir lo que está en nuestro corazón y que eso no sea burlado, sino que sea respetado.

Movimiento en defensa de la tierra, el territorio y por la participación y el reconocimiento de las mujeres en la toma de decisiones

¡¡¡No más violencia contra las mujeres!!!

¡¡¡Sin mujeres no hay organización!!!

¡¡¡La tierra no se vende, se ama y se defiende!!!

Fotos: En el Marco del Día Internacional de Lucha Contra la Violencia hacia las Mujeres, 25de noviembre 2016 (CDMCh)


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